Una de las mejores películas programadas en la sección oficial de la 46 edición del Festival de cine de Gijón fue Ballast. Ópera prima del californiano Lance Hammer, es una película muy cruda sobre la vida en el Delta del Mississippi.La historia está construida con un estilo casi documental. Presenta a una familia desestructurada, que se rompe definitivamente con el suicidio de Darius, el eslabón que unía ambas partes. No penséis que estoy desvelando nada, éste es el arranque de la película.Con una sencilla puesta en escena y un guión que reparte la información de forma muy dosificada, vamos conociendo a los tres personajes que conforman la historia.
La ex-mujer de Darius, Marlee (Tarra Riggs), su hijo James (Jim Myron Ross) y su hermano Lawrence (Michael J. Smith).
Los problemas que azotan a estos tres personajes, van aumentando a medida que avanza la historia, Marlee es despedida de su trabajo, James tiene problemas con las drogas y con los camellos y Lawrence encerrado en sí mismo, deja de lado el contacto con la realidad para quedarse en casa.Los tres personajes están condenados a entenderse, por un lado comparte un terreno y viven uno frente al otro, por otro lado comparten un profundo dolor y se necesitan para no precipitarse al vacío, para sobrevivir.
El ambiente desolador que puebla todo el paisaje de la película, está perfectamente retratado a través de una fotografía, grisácea, pesada, que parece oprimir a todos los que por el Mississippi habitan.
Esta desolación se acentúa con la puesta en escena, en la que sólo vemos lo esencial, ningún elemento permite distraerse de lo fundamental, los personajes. Como ejemplo, una secuencia que me llamó particularmente la atención. Lawrence, después de varios días encerrado en casa, decide que ya es hora de salir a hacer algo y va a un bar. Lo vemos en primer plano, todo el fondo fuera de foco y oímos algo de música y dos bolas de billar que chocan. Esta es toda la referencia que tenemos del local, nunca vemos un plano general del bar, ni a más clientes, ni al camarero, simplemente el sonido de dos bolas de billar que chocan nos indica que está en un bar.
Sin lugar a dudas estamos ante una de las mejores películas del año, premiada en Sundance (Mejor director y mejor fotografía) y aquí en Xixón (Mejor Actor ex aequo para Michale J. Smith y Jim Miron Ross) y junto con Frozen River de Courtney Hunt y Rachel getting married de Jonathan Demme lo mejor que nos ha llegado este 2008 desde EE.UU.